Matías Ávalos: “En algún momento las editoriales gestionadas por escritores y no por empresarios van a ser la hegemonía”

El Instituto de Cultura del Chaco dio a conocer las y los ganadores de los Premios Provinciales de Novela Chudnovsky y de Poesía Veiravé 2021/2022 que organiza junto a Lotería Chaqueña. El docente y escritor Matías Ávalos obtuvo el 3er premio de poesía con el poemario “A favor del agua”. Aquí nos adentramos un poco en la obra y la trayectoria del joven autor chaqueño.

– ¿Cómo fueron tus inicios en la escritura?

“Mi recuerdo más lejano es componiendo poemas excesivamente cursis, a los 9 o 10 años, y esconderlos en el cajón de una mesita de noche. Mis padres los encontraron y sentí vergüenza. No volví a escribir hasta la adolescencia. También entonces escribía textos cursis, seguramente porque leía poco.”

“En los primeros tres años de carrera en la UNNE leí más que en cualquier otra época, más por placer que por cumplimiento. Ya con esas lecturas empecé a escribir “seriamente”. Mis profesores leyeron uno de mis primeros relatos, muy pretencioso y totalmente olvidable. Pero aún lo tengo guardado. Lo cierto es que le tengo cariño.”

“La poesía es, desde hace unos años, lo que más me sale escribir. Quizás por pereza, pero escribo pocos cuentos. No soy riguroso, no escribo todos los días ni me pongo metas. Pero la poesía es el lugar o el no-lugar en el que me siento más seguro, al menos en este momento. No sé si mis poemas son buenos, a veces los releo y detesto, pero -aunque parezca una exageración-, no hay nada en el mundo que me impida escribirlos.”

– ¿Para vos son importantes los premios literarios?

“En 2012 gané un concurso que llevó a cabo el CCU-UNNE, el cuento se llamaba Cuando la siento (me hicieron muchos chistes sobre ese título), y fue un empujón para continuar con la escritura literaria. Digo “gané” pero en realidad ganó el cuento, ¿no? Siento que una vez que los textos llegan a otros dejan de ser del todo míos.”

“Pero sí, son importantes cuando los acompaña una retribución monetaria o compromiso de edición. Recuerdo que una editorial de Buenos Aires, Autores de Argentina (todavía existe), lanzó un concurso en el que también uno de mis cuentos salió premiado. Fui a la entrega pero jamás recibí ni el libro, ni el dinero prometido. Una experiencia muy frustrante.”

“Pienso que escribir es emplear fuerza de trabajo, fuerza física e intelectual. Alguna vez me ha dolido el cuerpo luego de terminar un cuento, una recopilación de cuentos o poemas para enviarlos a un concurso o a editoriales. El mero reconocimiento de un primer, segundo o tercer lugar, puede llenar el ego pero no la panza. Y me baso en una experiencia personal.”

“En suma: sí, considero que los premios literarios son importantes. Hasta motivan a escribir. Además, muchas veces los premios son la posibilidad que tienen autoras y autores, poco conocidos y muy buenos, de llegar a más y más lectores, que es en ocasiones el deseo de quien escribe; o de publicar por primera vez y recibir a cambio algo de reconocimiento y un ingreso por el trabajo realizado, que nunca viene mal.

– ¿Qué podemos esperar del libro? ¿Lo tenías escrito o lo escribiste para el concurso?

Honestamente: mucha desolación. Es un libro triste, melancólico, la muerte está por todas partes. Pero hay ocasiones en que asoma un cachito de felicidad, creo. Me da cosa releerlo y encontrarme con que lo detesto o con que detesto algunos poemas o una involuntaria cacofonía o cierta palabra.

Si bien ya lo tenía escrito y lo había enviado a concursos, para éste lo corregí, agregué textos que consideraba debían estar allí, suprimí otros que no encajaban del todo, hasta que, más o menos, me cerró.

– ¿Cómo ves la actual escena literaria del Nea?

No sigo tan de cerca los acontecimientos y pido disculpas por ello; pero conozco a muchas escritoras y escritores muy buenos y que tienen lamentablemente poco reconocimiento o que ni siquiera fueron publicados. Los que tienen reconocimiento es porque se lo merecen, de eso no hay dudas; me refiero a que los circuitos editoriales “importantes” muchas veces son hostiles para con los autores desconocidos o que no se mueven en un círculo de escritores o que no tienen contactos.

“No obstante, hay muy buena literatura generándose, silenciosa y prolíficamente, aunque alguna hace más ruido que otra. Espero que la producción se mantenga de ese modo. Tengo la certeza de que en algún momento las editoriales gestionadas por escritores y no por empresarios van a ser la hegemonía.