Investigación revela hallazgos sobre cómo funciona el corazón

El especialista en cirugía cardiovascular, Jorge Trainini, presentó hoy en la Universidad Nacional de Avellaneda (UndAv) el anticipo de la obra “El corazón helicoidal. Fulcro y torsión”, investigación en la que llegó junto a su equipo, entre otras conclusiones, a que el músculo tiene tres tiempos cardíacos y al hallazgo del soporte para el miocardio denominado fulcro.

La investigación multidisciplinaria, realizada por un equipo de cardiólogos y cirujanos argentinos y españoles, llevó 20 años, se encuentra en proceso de edición y saldrá editada el próximo 9 de Julio.

Permitió conocer un tercer movimiento de succión entre sístole y diástole que abre la puerta a repensar técnicas y terapéuticas.

Encabezado por Trainini, el estudio identificó una estructura dentro del corazón, que puede ser ósea o cartilaginosa, según la especie, a la que se aferran las fibras de la banda del miocardio.

Durante la presentación del estudio en la sede de la UndAv, el cardiólogo señaló que con este trabajo se pudo “llegar a conformar esta teoría del corazón en su organización estructural”.

“Es un libro que relata fielmente cómo fue la investigación”, relató, y destacó que “no está basado en suposiciones, todo está documentado».

Trainini explicó que en “en los últimos años se dio un vuelco sorprendente” a los estudios realizados cuatro siglos antes.

El cardiólogo describió que el libro consta de una “hipótesis y cuatro proposiciones: anatomía, electrofisiología que permite comprobar la función, la mecánica cardíaca y el aporte de las imágenes, y la conclusión”.

“Una situación de hallazgo trascendental» es «haber encontrado un soporte dentro del corazón que permite la función cardíaca (fulcro)», prosiguió y contó que esto sucedió hace cinco años y que ahora se está dando a conocer de «manera fehaciente”.

“El corazón no es como nos enseñaron»

Por su parte, Jorge Lowenstein señaló que “el corazón no es como nos enseñaron, un puño que abre y cierra, sino que rota en diferente dirección la base y el ápice; trabaja como al exprimir una toalla”.

“El doctor Trainini encontró -en sus investigaciones- una estructura cartilaginosa que no se había descripto previamente donde se ve microscópicamente que salen las fibras descendentes y llegan las ascendentes”, resaltó.

En ese sentido, precisó que “el corazón rota en ese punto de apoyo, que se llamó fulcro”.

El otro gran descubrimiento es, precisó Lowenstein, un elemento antifricción para que no se produzca desgaste: “El corazón tiene ácido hialurónico, que es la sustancia antideslizante”.

La obra se propone explicar la estructura y funcionamiento cardíaco desde una visión basada en un estudio con base en los trabajos iniciados en 1954 por Francisco Torrent Guasp en España, quien proponía que el corazón no era un órgano sólido y compacto, sino que se desplegaba.

Trainini observó que está “claro que para que el corazón se estruje como una toalla” el músculo “necesita movimientos rotatorios” para un lado y para otro.

“En la electroestimulación realizada en humanos encontramos que una parte del músculo cardíaco giraba hacia un lado y una parte hacia el otro”, dijo, y añadió que la investigación permitió conocer que al finalizar la sístole “el corazón seguía con una parte contraída y esta es la que genera una presión negativa para que la sangre se pueda succionar. Esta es la segunda fase”.

El investigador sostuvo que los “ingenieros dicen que, sin la succión, el corazón no podría funcionar”.

Trainini precisó que el estudio permite “el inicio de una posibilidad diferente en la fase crítica: que el corazón pueda ser estudiado con índices diferentes a los que se usan actualmente, con más precisión”.

Por último, afirmó que se busca un cálculo independiente que “es la energía total del corazón” y “cuál es la energía de la succión. Esto es importante porque si el corazón no recibe, no expulsa”.

Fuente: Télam