Cristina Fernández llegó a su casa en Recoleta rodeada por el calor de la militancia

La vicepresidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, arribó esta noche a su departamento en el barrio porteño de Recoleta, donde cientos de militantes kirchneristas realizan una vigilia en apoyo a la expresidenta desde el lunes por la noche. La titular del Senado llegó a su residencia en la esquina de Uruguay y Juncal cerca de las 21, donde fue recibida por manifestantes, con cantos de «Cristina presidenta», banderas y carteles.

Al bajar del automóvil, Fernández de Kirchner se acercó a dar la mano a quienes se encontraban cerca, junto a su custodia, agradeciendo el acompañamiento y con visible emoción. Posteriormente se acercó a una señora que le entregó un cartel que recordaba la desaparición del estudiante Miguel Bru, y luego Fernández de Kirchner se subió sobre uno de los autos para hacer un saludo general a la militancia.

Momentos antes de entrar al edificio donde vive, la vicepresidenta volvió a saludar con una mano, mientras en el otro brazo sostenía un ramo de flores naranjas que le entregaron. Militantes de diversas organizaciones sociales, políticas y estudiantiles mantenían hoy, por cuarto día consecutivo, una vigilia frente al domicilio de la vicepresidenta, en apoyo a Fernández de Kirchner, a raíz del pedido de condena a doce años de prisión e inhabilitación para ejercer cargos públicos formulado en su contra por la fiscalía en el juicio oral por el supuesto direccionamiento de la obra pública en Santa Cruz.

Voceros de la manifestación indicaron a Télam que la vigilia «se mantendrá en principio hasta el lunes próximo y, luego, se debatirá entre las organizaciones cómo se sigue».