Argentinos no pudo con Patronato y pierde terreno en la pelea por el título

Foto: Ámbito.

Podría decirse que Argentinos no tuvo la chapa de candidato en el 0-0 de este martes en Paraná: había pisado la capital entrerriana a tres puntos de Atlético Tucumán y un triunfo le permitía alcanzarlo momentáneamente y meterle bastante presión en su partido, que arrancaba dos horas y media después. Pero enfrente tuvo a un rival que no lo dejó hacer nada de lo que tenía previsto y, lentamente, lo fue atrapando en su telaraña. Un Patronato que lejos está de ser en la cancha el último de los promedios: su juego y entrega se parecen más al del noveno de la LPF (igual que Boca, dos puntos menos que River), a pesar de que la herencia es pesada y hoy lo condena.

Es que, consciente de sus limitaciones, no pierde el orden y mantiene a rajatabla lo trabajado en la semana por el Colo Sava. Tan bueno fue lo realizado este martes que logró neutralizar a un equipo que se caracteriza por jugar por abajo, mantener la posesión y romper por afuera para concretar por adentro con su goleador Ávalos. Leys y Castro fueron dos pulpos en la mitad de la cancha que, ayudados por Medina y Acevedo más adelante, asistieron a los delanteros para llevarle peligro al arco de Lanzillotta, fundamentalmente en el segundo tiempo.

De hecho, lo mereció ganar ampliamente: pasó el sofocón de los primeros minutos de la etapa inicial y se dispuso a jugar en campo rival, sin dejar salir a este Argentinos que sintió mucho las ausencias de sus figuras que partieron en este mercado de pases (Fausto Vera, Gabriel Carabajal, Matías Galarza y Gabriel Florentín). Lo presionó arriba y lo cascoteó. Tanto que si el partido terminaba 2-0 nadie podía decir nada. Pero enfrente estaba Lanzillotta: el arquero del Bicho fue la gran figura del partido y el responsable de que su equipo se lleve un punto de Paraná que sabe a premio grande, con una doble atajada a Giani y Estigarribia (la segunda, desde el suelo) y un penal sobre el final a este último.

Milito padeció casi toda la noche y ni los cambios (sacó a tres de los cinco volantes y al mediapunta) le dieron algo de tranquilidad con el control de la pelota. Redondo no tuvo un buen partido (recién fue su tercera titularidad), Roa nunca encontró su posición y Moyano se dedicó más a contener que a pasar: así, imposible de poner a correr a Cabrera o Nuss y terminar por el medio con el goleador Ávalos.

A la gente del Patrón le podrá quedar el gusto amargo de que mereció un triunfo que lo hubiera puesto a seis puntos de Central Córdoba en la pelea de abajo. Pero también la tranquilidad de que superó a quien era un potencial puntero.

Fuente: Olé.